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A Jesús por María





Carta al R. P. Ernesto Cardozo

Documentos y sitios relacionados a la crisis de la Iglesia:



Rev. Padre Cardoso:

Primeramente me disculpo por valerme de este medio para dirigirme a usted, pero he estado reflexionando acerca de nuestra conversación sostenida en la fiesta de la Asunción de la Sma. Virgen María y me he dado cuenta de que dejé de comentar varias cosas que considero importantes:

Dije haber comentado sólo con Ignacio acerca de mis dudas e inquietudes con respecto al acercamiento de la FSSPX con Roma. Despues de haber hecho memoria, he de decir que he comentado fuera de la capilla con otros dos fieles (uno de ellos de otro priorato) además de haberlo hecho obviamente con mi esposa. También he de decir que dos fieles se aproximaron cuando sostenía una de estas conversaciones y algo alcanzaron a escuchar, pues me pareció grosero detener la charla o cambiar súbitamente de tema a su llegada.

Entiendo que el razonamiento que se me plantea es el siguiente: puesto que he cometido un pecado público, he de hacer una reparación pública del mismo para poder alcanzar el perdón. El problema es que no entiendo cuál es ese pecado. No entendiendo eso, no puedo sentir arrepentimiento y por lo tanto no puedo confesarlo ni repararlo verdaderamente.

El comentario que hice acerca de la dimisión del P. Ceriani no es el primero que hago en ese sentido y lo hice porque así me lo exigió mi conciencia, y es que en verdad me preocupa que los sacerdotes de la FSSPX vayan dimitiendo uno a uno y se vaya diluyendo la resistencia que podría poner a reflexionar a Mons. Fellay y hacerle cambiar de rumbo1. Sé que soy menos que nada como para someter a mi juicio las decisiones de los superiores de una congregación religiosa, pero lo que me mueve es no tanto mi juicio, sino el que otras personas mucho más sabias que yo hicieron, y me estoy refiriendo a Mons. Lefebvre, quien advirtió los riesgos de intentar llegar a un acuerdo con Roma; también me mueven las declaraciones del mismo Mons. Fellay, declaraciones que atribuyen a la Sma. Virgen la "gracia" de haber puesto en un lugar secundario a la Santa Misa; declaraciones que atribuyen a la Santísima Virgen la "gracia" de obtener un perdón de una culpa que no existía, "gracia" calificada por autoridades de la misma Fraternidad como deplorable y de no responder a la verdad ni a la justicia. Fue el mismo Mons. Fellay quien dijo en 2006 y repitió este año que ese perdón ya estaba prácticamente concedido por Roma y que sólo bastaba con pedirlo mediante una carta: entonces no fueron los 1.7 millones de Rosarios los que lo obtuvieron...

En fin, me mueve el sentimiento de ver que se ofende a la Sma. Virgen cuando se le atribuyen esas "gracias" que no lo son ni pueden serlo. Si usted considera que todo esto es una falta grave que exige reparación, le pido por favor y muy sinceramente que me explique en qué consiste esa falta para poder tener un verdadero arrepentimiento y por supuesto intentar hacer la reparación pública consecuente. Mientras no comprenda la falta, cualquier disculpa o reparación no sería legítima e incluso sería contraria a lo que me dicta la conciencia.

Confío en que comprenderá mi situación y podrá despejar mis dudas. Por mi parte he empezado a pedir a Nuestro Señor y a Su Santísima Madre que me dé humildad primero para reconocer mis culpas y después me dé luz para entenderlas.



Atentamente



Jaime A. Flores



P. S. He anexado un documento en que presento mis principales dudas referentes a lo que acontece actualmente dentro de la FSSPX. Estas mismas dudas las he expuesto con anterioridad a otros sacerdotes.



1Este cambio de rumbo se refiere lógicamente a dejar el nuevo rumbo que está siguiendo la Fraternidad para retomar el que originalmente había planteado Mons. Lefebvre.